El proyecto

LA IDEA.

Pacha Mama. Madre Tierra. Un término que, durante mi residencia de un año en Argentina, se quedó bien pegado en mi mente. La tierra como madre de toda vida, como la vida perpetua, lo vivo, una fuerza profunda dentro del ser humano. Un imagen muy lindo que me da esperanza y una claridad sobre actuar bien y mal. Estoy seguro de que no soy el único que lo sienta.

El término del idioma incaico Aymará y es un concepto viejisimo, que, según lo que apredí sobre él, debe estar tan actual y de un relieve para la humanidad, como al principio ni me atrevé de creer….

Con mi cámara y un montón de preguntas y discursos abiertos vuelvo al lugar respectivo. En el curso de un viaje de varios meses por las tierras de los descendientes de los Inca y de otros pueblos habitants, de Argentina hasta Ecuador, quiero aprender, retratar a personas y lugares, escuchar de utopias y pensar su valor para las sociedades. Sobre todo quiero transmitir la lucha y la esperanza a todxs aquellxs que, ante la situación precaria e injusta del mundo, estan en duda sobre un futuro digno y aquellxs que están determinados de cambiar algo.

Al fin obtendré una pelicula que, a través de lxs protagonistas, quiere contar un relato de un cambio social, sus raizes y utopías. Además habrá respuestas en respecto a preguntas por los chances políticos del concepto trás la Pacha Mama o su valor por la gente misma.

Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana. – Eduardo Galeano


FONDO

La estadía me enseñó lo siguiente: La idea originalmente Europea de un desarrollo linear ha piloteado al mundo a una tragédia ecológica. Crecimiento económico, separación estructural y la máximación de beneficios personales desarollaron una economía global insaciable, que no deja lugar para la coexistencia de otras formas de sociedad o cultura. Mientras tanto convierte siempre más recursos en basura. Todo y todxs llegan a ser mercancía y así consumidos por el sistema que deja atrás territorios devastadas y pueblos en miseria – sobre todo en los países del Sur global. Y todo se está ascelerando.

Fenómenos globales como el cámbio climático o el pico del petróleo le ponen un ultimátum a la comunidad mundial: Solo si los seres humanos encontremos otra manera de tratar nuestro ambiente, hubiera posibilidades de conseguir un futuro digno y rico para las generaciones siguientes. Las apróximaciones respectivos de las grandes poderes económicos no llegan a nada. No son capazes de salir del sistema. Pero necesitamos cambiar nuestra forma de vivir drásticamente – y para eso debemos llegar a percibir el mundo de una forma diferente. Aunque en los estados industriales del mundo hay movimientos viviendo un tal cambio – prosperidad relativa y comodidad parecen un obstáculo inmenso para activar gran porcentaje de sus sociedades.

Vuelvo con mis pensamientos a América Latina.

Me conscientizé que este continente va a contribuir un aporte muy importante para una Modernidad digna, justa y sustentable y que ya está dentro de un proceso con mucho valor a la temática respectiva. Mucha gente de acá se está dando cuenta que la emancipación de los pueblos del Sur global está enlazado fuertemente con un cambio sistemico mundial y que el objetivo de una Modernidad sustentable está enganchado bien con la lucha por Justícia global.

Se escucha mucho esos días de los pueblos originarios, que por buenas partes mantuvieron su vínculo tradicional con sus tierras y desde ahí están formando alianzas en contra de la toma de tierras, la destrucción ambiental y con el enfoque a una vida digna y independiente. Así proponen el concepto tradicional de la Pacha Mama como imperativo filosófico y político:

Los límites del planeta como precepto ético. Cultura de Amor y Respeto por vinculación como modelo contrario al envidio y odio estructural. Igualdad de todos como hijxs de la tierra. Un propio relato de lxs opresadxs al lado de aquel de los opresores. Lo nutriendo como contrasto a lo devastador. El bien común en lugar del bien privado…

La fe en la propia existencia vinculada con la tierra llega a dar fuerza y coraje a la gente más diversa del continente a luchar por el bienestar de la colectividad, a contar un nuevo relato de su continente y a reemplazar la escazez artificial capitalista con el Buen Vivir.


YO.IMG_1816_crop2sw

Me llamo Malte Cegiolka y tengo 23 años. Ya hace varios años estoy haciendo peliculas cortas con amigos y hasta hoy día me pasiono por las posibilidades expresivas de fotografía y peliculas. Haciendo un voluntariado cerca de Buenos Aires en 2011 entré en contacto fuertemente con la ecología y temáticas de Justicia global. Como consecuencia decidí por una carrera estudiantil de la ecología. Después de tres años de carrera y varias experiencias alrededor de una vida eco-social, las ideas sueltas de Argentina han brotado y evolucionado. Ese aspecto practicamente no me déja ninguna otra opción que participar intensamente en la búsqueda de una transformacion social sustentable.